Arpilleras pintadas con tierra, látex, yeso y cal, que revelan a un artista revolucionario y comprometido política y socialmente, son las obras centrales de MATTA100, la exposición que el Museo Nacional de Bellas Artes tendrá hasta el 4 de marzo, con motivo de la celebración del centenario del natalicio de Roberto Matta.
MATTA100, auspiciada por el Banco Santander y acogida a la Ley de Donaciones Culturales, es una muestra que se construyó en base a una investigación y levantamiento documental de todas las obras de Roberto Matta que estaban en propiedada del Museo Nacional de Bellas Artes.
Esta pesquisa se realizó principalmente en archivos periodísticos y audiovisuales en los que el artista hace alusión a su compromiso con los derechos sociales. Se definió como eje de la exhibición cuatro pinturas sobre arpillera realizadas por el artista, entre 1970 y 1971, en el hall del edificio del museo: El ojo del alma es una estrella roja, Mira la lucha del afuerino, La revolución debe ser roja y sabrosa como una frutilla y Le mir du coq. Elaboradas con tierra de color del museo y de Rapa Nui, yeso, cal y látex, la realización de estas obras coincide con la construcción de la sala subterránea que Nemesio Antúnez, su amigo, pintor y director del museo en ese momento, bautizara en su honor. Relacionada con esta serie figura una pieza nunca antes expuesta: Bolas de nieve, verdadero documento histórico y complemento visual de las arpilleras hecho con trozos de cortinas de terciopelo en desuso.
En este contexto, cobra especial relevancia los seis viajes documentados que Roberto Matta realizó a Chile entre 1948 a 1972, tras su partida definitiva en 1934. “Nuestro homenaje parte de la exhibición de las obras que son propiedad del museo y que forman parte del patrimonio artístico de la nación, obras que están íntimamente ligadas a nuestra historia como país, y particular y significativamente, a nuestra historia como institución”, explica la curadora Soledad Novoa.
En MATTA100 el público también podrá apreciar obras emblemáticas del MNBA como El día es un atentado (1942), Abrir el cubo y encontrar la vida (1969), La ajenidad (ca. 1961) y Fango original ojo con desarrolladores (1972). También se exhibe por primera vez en el MNBA la serie de grabados adquirida para su colección en 2009: Scènes Familières (1962), Sur Matta (1970), Fog Gog Magog (1971), Les Oh! Tomobiles (1972), Hom’mère (1974), Les transesports (1977). También destacan dentro de su obra gráfica Verbo América (Matta-Parra, 1997) y las series Declaración universal derechos humanos (1984), Don Qui (1985) y Calcio (1990).
Estas obras junto a las pertenecientes a la colección del Banco Santander, una arpillera de la colección de Manuel Santa Cruz, dos esculturas de Tomás Andreu, una serigrafía y fotografías de Carmen Waugh, suman alrededor de 80 piezas.
→ Hasta el 4 de marzo | Museo Nacional de Bellas Artes, Parque Forestal S/N, Metro Bellas Artes, Santiago | Martes a domingo, 10.00 a 18:45 horas | Entrada: $600 adultos, $300 estudiantes y tercera edad. Escolares no pagan. Domingo liberado.